Gabriel Cruz La lucha libre suele ser un refugio seguro para quien la elige como parte de su vida, pero en el camino, no siempre se toman buenas decisiones y pocos brillan con respeto arriba del ring. Anclados en su experiencia como estetas, Tony Cirio Jr. y Davinha han intentado que su idilio con el pancracio esté poblado de pasión, pero sobre todo, de respeto hacia el deporte de los costalazos. Así es como, después de muchos años de bregar a ras de lona, decidieron que la mejor forma de continuar su andar era dando vida a un proyecto impregnado de su esencia. "Como una familia con ganas de crecer y donde deben apoyarse unos a otros", advierten. El reto es generar opciones para los talentos que Nezahualcóyotl arroja por montones, "pero sacarlos de su zona de confort y midan conocimientos con gente de otros lugares". Como familia, Ohana Lucha Libre intentará "sobresalir en conjunto y preservar el espíritu de la lucha libre clásica". Ofrecen presencia, cali...
La magia de la lucha libre, el beisbol y el boxeo, abordada desde la libertad del periodismo